La Basura: El oro gris

La zona metropolitana de Guadalajara enfrenta un gran reto medioambiental rumbo al 2020, se trata del manejo eficiente de residuos, de basura, de lo que usted y yo le dejamos al camión todos los días. Medir la cantidad es incuantificable per cápita, pero existe una media que coloca en 1 kg de desperdicios sólidos por persona, y ahí sume el que dejan los negocios, la industria, los mercados y centros comerciales por citar algunos. Ubicar en la imaginación esa pila de basura en un predio, un lote o un espacio es difícil de dimensionar, y la organización para su recolección, la logística de ruta, y el destino final implica si, forzosamente de la experiencia y seguridad pues, aunque se considere basura, es un “producto” de cuidado.

Hace unos días, en el informativo radiofónico, hablé sobre el reto que tienen hoy los municipios de manejar de manera adecuada y responsable el tema de la basura, de ahí una encuesta sobre quién debería administrar este recurso, y aunque quienes participaron consideraron que la iniciativa privada tendría que hacerse cargo, otras opiniones vertidas insistían en que estuviera bajo la tutela de los ayuntamientos, sin embargo, los municipios se han visto rebasados por el crecimiento de la mancha urbana y el deterioro de los camiones recolectores, los vecinos denuncian hoy en redes sociales que las bolsas de basura se acumulan en las esquinas, expuestas a los animales y atentando a la salud pública, y en algunos puntos la postal pareciera más que en vertedero, un tiradero.

Si bien es cierto, Guadalajara mantiene un servicio concesionado, éste ha servido para dar experiencia en el manejo de los desechos que usted y yo depositamos responsablemente en un bote o una bolsa, el sistema que adopta esta empresa se ha ido adaptando al crecimiento y cada vez más complicado tránsito citadino, incluso dando servicio a puntos que no están “mapeados” en el plano de la ciudad. Con esto, el costo del servicio si bien es alto, garantiza y justifica el valor de esta responsabilidad, puesto que como explico en renglones arriba la complejidad de est asunto en manos del gobierno estaría rebasada, incluso en lo presupuestal y en la capacidad de respuesta inmediata.

El reto ahora es contar quizá con un servicio metropolizado ( ahora que está de moda este término ) quizá con el mismo proveedor ( previa licitación ) que cuente con todos los requisitos que marque la ley, que sea además estadista en este problema que se incrementa todos los días, y que tenga la experiencia suficiente para responder en caso de contingencia, y cuya experiencia permita además conservar limpia la ciudad y en orden a un departamento vital para la certificación de las llamadas ciudades sustentables, a las que aspiran hoy todos los alcaldes.

La basura es una industria, de ahí se desprende también las áreas de tecnología y ciencia a la vez, de ahí la supervivencia de los pepenadores y el reto del reciclaje, de la basura también se extrae el llamado “oro gris” la ganancia del desperdicio que adicionalmente genera ganancias millonarias, pero inversiones para las llamadas celdas que también cuestan y valen; en este sector hay que tener personal al frente lo suficientemente capaz y con experiencia.

Por mas que he buscado dentro del proyecto de la agenda verde que promueve la SEMADET en su calendario para los próximos años, así como los compromisos para evitar el calentamiento global, no veo un capítulo destinado a esto que se ve todos los días y que hoy se discute en los ayuntamientos como prioritario y si, debe formar parte de esta prioridad del ejecutivo, al menos para conformar este punto de agenda.

En tiempos donde se estará eligiendo proveedor, lo más recomendable es que sea uno para todos y asi generar una misma línea, un mismo camino y una sola acción, que se elija a una empresa socialmente responsable, y que participe con una campaña integral de separación de desechos, que contribuya al empleo, y que haga de la basura no un desperdicio visible sino un baluarte que de brillo a la responsabilidad y convivencia entre 3 grandes hélices: gobierno, empresa y ciudadano.

Viene el tiempo de los fallos municipales y ahí debemos estar los ciudadanos, atentos a la definición y participando con la empresa ganadora y contribuir para que la ciudad sea la más limpia con la exigencia de que es un servicio si, pagada por el Gobierno, pero manejada por la iniciativa privada, insisto en el conocimiento y experiencia que merece este rubro que no sólo se ve en un bote, en una bolsa… que tiene que ver incluso con el proceso de la regeneración de la tierra, de nuestra gran esfera azul.

Ramiro Escoto. ( periodista y comunicador )

@ramiro_escoto

 

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